jueves, 12 de abril de 2012

ANÁLISIS DEL LIBRO INTRODUCCIÓN AL PENSAMIENTO COMPLEJO DE EDGAR MORÍN


UNIVERSIDAD NACIONAL EXPERIMENTAL DE LOS LLANOS
RÓMULO GALLEGOS
DOCTORADO EN CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN
I  COHORTE VALLE DE LA PASCUA


Unidad Curricular Ejes de socialización de la Investigación.




Facilitador:
Dra. Feryeny Padrino.












ANÁLISIS DEL LIBRO
 INTRODUCCIÓN AL PENSAMIENTO COMPLEJO
DE EDGAR MORÍN


Edgar Morín,  en su libro Introducción al pensamiento complejo, nos invita a recorrer su mundo cognitivo, a entender la complejidad del mundo actual, empezando por nuestra propia complejidad. Introducción al pensamiento complejo  es una colección de textos que nos pasea por diversos  aspectos del pensamiento complejo, que tiene que ver con la integración de todo aquello que pone orden, claridad y precisión en el conocimiento eliminando con ello la ceguera que produce la simplificación del mundo real.
Esclarece en su obra que no debemos confundir complejidad con completud. Si es verdad que la complejidad busca el conocimiento multidimensional  esta consciente de que el pensamiento completo es imposible de lograr. En este sentido se debe reconocer el principio de incompletud y de incertidumbre, que es la realidad de todo conocimiento, nunca se llega a la verdad absoluta, al conocimiento completamente acabado, siempre hay una duda, algo nuevo que queda en expectativa, siempre estará presente la incertidumbre.
En esta recopilación,  Morín señala que es necesario ubicar el objeto en su contexto, en su historia y que  para su estudio es necesario asumir el  pensamiento multidimensional, siendo esto una de las grandes diferencias que existen con el enfoque que ha predominado en nuestra visión del mundo, el enfoque reduccionista, monodisciplinar, que ve solo una faceta del objeto, nos hemos acostumbrados a ver solo una cara de la luna que se nos olvida su cara oculta.
En este sentido, Morín nos invita a sensibilizarnos ante las enormes carencias de nuestro pensamiento, a tomar conciencia de la patología contemporánea del pensamiento, producto de lo que llamo el paradigma de simplificación: el paradigma  reduccionista, unidimensional que  mutila al pensamiento. Es la inteligencia ciega que destruye los conjuntos y las totalidades, que aísla todo  objeto de su contexto, incapaz de concebir la complejidad de la realidad humana y que nos ha conducido a infinidad de tragedias.
Uno de los aspectos que desarrolla Morín, en esta obra,  es el término complejo, afirmando que el mismo abarca no solo interacciones o cantidades de unidades sino que también incluye incertidumbre, indeterminación,fenómenos aleatorios y diversidad, excluyendo el parcelamiento del conocimiento. Un pensamiento complejo, de existir como lo resalta Morín, no abre todas las puertas, sino que identifica  dificultades que en la medida que son despejadas y abordadas surgen nuevas y más complejas dificultades, pero que en su momento alcanza niveles de luz, permitiendo comprender y aprender de los cambios y dinámicas del mundo y del mismo hombre.
Igualmente, dice que vivimos una crisis planetaria –¿afortunada o desafortunadamente?- que resulta  en una oportunidad para asumir el pensamiento complejo, para volver al origen, a ser humanos, a sorprendernos diariamente con las maravillas del mundo,  a descubrir en la sencillez de las cosas la grandeza del universo, a  recorrer nuestro pasado histórico y nuestra conciencia histórica. Asimismo, para enfrentar los desafíos de la globalización es necesario volver a unir, en un pensamiento complejo, las ciencias naturales con las ciencias humanas.
En esta obra, Morín también establece la diferencia entre la racionalidad y la racionalización, donde esta última no esta abierta al dialogo, a la retroalimentación de un mundo en constante cambio mientras que la racionalidad enfrenta al error, es abierta al dialogo, al cambio, a la autocrítica. Quedarnos en la racionalización es caer en el error de la ilusión, de que ya conocemos todo, que somos perfectos, de que somos el centro del universo, no aceptar el error y este sería nuestro grave error.De seguir con la visión simplista, siempre buscando soluciones iguales, desde una sola perspectiva, no daremos soluciones verdaderas a nuestros problemas complejos. Solo un pensamiento complejo nos permitirá entender la complejidad de nuestros problemas para darles solución.
En este enfoque del pensamiento complejo, Morín no deja de lado el papel que deben de jugar las universidades, las cuales no deben conformarse con ser solo transmisoras de conocimientos, sino que deben ir más allá, deben de ser creadoras del mismo. Deben educar a jóvenes proactivos, con capacidad de tomar decisiones enfocadas en el cambio y en el aprovechamiento de la incertidumbre. Deben de formar ciudadanos conscientes de sus derechos y deberes, la educación debe contribuir a la autoformación de la persona crítica y autocritica, de la formación del ciudadano planetario.
Por último Morín, deja claro que la complejidad no es una receta para conocer lo inesperado. Pero nos vuelve prudentes, atentos,  no nos deja dormirnos en la mecánica aparente y en la trivialidad aparente de los determinismos. Nos permite hacer frente a los constantes cambios de nuestro mundo.

1 comentario:

  1. Sugiero ver el sitio www.doctoradopensamientocomplejo.org.
    Aquí podemos ver el Doctorado internacional a distancia de la www.Multiversidad Mundo Real.
    Agradecemos la gentileza de los administradores de este Blog por permitirnos su espacio.

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